Texto y fotografía
Javier Marquerie.
EN SOLO UNOS MESES, ESTE ESPACIO SE SITÚA COMO UNO DE LOS PREFERIDOS DE LA AFICIÓN.
Es un poco mentira. No puede ser un nuevo sitio. Los parajes no aparecen de buenas a primeras igual que más de 200 especies de aves no se encariñan con unas charcas y unos campos de cultivo de la noche a la mañana. Pero lo que si es cierto es que Soto del Lugar se está ganando muy buena fama como el magnífico nuevo espacio en Madrid para la observación de aves.
La vida que hierve en Soto del Lugar también afecta a los mamíferos.
No es fácil encontrar información sobre este sitio. La Comunidad de Madrid en el documento de identificación de Soto del Lugar indica que es ZEPA (Zona de Especial Protección de Aves) y que el humedal está incluido en el Catálogo de Embalses y Humedales de la Comunidad de Madrid y en el Inventario Nacional de Zonas Húmedas. También especifica un paupérrimo listado de aves que arranca, con pocas expectativas, con ánade azulón y termina citando pardillo. Un total de ocho especies, entre las que ellos mismos destacan la presencia de escribano palustre y ánade friso. Dicen no haber detectado ningún pez y la estrella es el galápago leproso. Este breve informe es de 2017.
En el mismo documento se especifica que su origen es natural, pero de carácter temporal. El agua proviene de un “afloramiento del nivel freático aluvial con posibles aportes en su sector sur y sureste por escorrentía superficial desde la margen y vertiente izquierda del rio Tajo”.
Con la funda protectora de silicona -disponible en colores naranja, negro o verde- ligeramente rugosa, el tacto es agradable y con una adherencia muy efectiva.
…uno de los ornitólogos que más están haciendo por conocer y dar a conocer la Gran T, firmó ese día una lista de 101 especies.
Gracias a eBird se puede saber el historial de un lugar, no solo por las listas remitidas puntualmente por los pajareros y las pajareras, también están los apuntes históricos de aficionados y aficionadas que meten los registros de sus cuadernos de campo. Un vistazo a la base de datos de Soto del Lugar parece confirmar que se trata de un sitio nuevo, descubierto no hace mucho, para el pajareo. Por supuesto, no todo es eBird. Hay y hubo vida fuera de la aplicación, pero como referencia puede valer para hacernos una idea.
La primera lista registrada es tan tardía como octubre de 2020 y fue subida por Unai Fuente y compartida por Jus Pérez y Josué Cortés. Una visita muy rápida que sirvió para anotar 8 especies, incluidos 65 ejemplares de grulla.
La reproducción está muy condicionada por la permanencia del agua.
Hasta el 1 de abril de 2021 nadie parece pasar por allí, hasta que Enrique Villaespesa cita 20 especies, incluida cerceta caretona y varias limícolas.
Aunque existe un reporte intermedio, hay que irse hasta el 7 de enero de 2024 para empezar a entender lo que ocurre en Soto del Lugar; hace, tan solo, poco más de dos años. Ese día, Diego García ya habla de 250 chorlitos dorados, 150 avefrías, 30 agachadizas y un interesante correlimos menudo. Seis días más tarde, José Adrián Sánchez regresa a Soto del Lugar y elabora una lista más meticulosa. Detalla la presencia de 45 especies, algunas de ellas en números elevados.
Quizá fuese ese documento el que hizo que los pajareros y las pajareras prestasen atención a este punto caliente de la avifauna madrileña como ojo de Sauron a anillo de mediano. O quizá ya era un sitio muy frecuentado, pero poco citado, lo que resultaría muy extraño teniendo en cuenta las maravillas que por allí aparecen.
En cualquier caso, a partir de ese día las citas de nuevas especies se suceden a una tremenda velocidad. Si el 13 de enero la cosa iba por 61 aves diferentes, para el 1 de marzo un águila imperial hacia subir el número hasta 100. 40 citas novedosas en 2 meses y sin entrar en la prenupcial. Y así hasta llegar a 208 hoy. La cifra, que ya es buena de por sí, cobra mucho mayor significado si se tiene en cuenta que se ha alcanzado en tan solo dos años de trabajo constante. 847 listas de 249 pajareros y pajareras han bastado para significar Soto del Lugar como el magnífico nuevo sitio donde ir a ver aves en Madrid.
Pero si de cifras se trata, entonces hay que citar la asombrosa visita que Javier Gómez hizo el pasado 2 de abril. Él, uno de los ornitólogos que más están haciendo por conocer y dar a conocer la Gran T, firmó ese día una lista de 101 especies.
El potencial de este espacio parece ser sorprendente, siempre teniendo en cuenta la escasa perspectiva que dan los dos años de trabajo pajarero registrado. Si ya es muy destacable la presencia en Madrid de algunas especies – la canastera común ha sido citada estos dos años, por ejemplo-, Soto del Lugar parece tener magnetismo para las limícolas y las gaviotas. Sin ir más lejos, este mes de febrero se dejaron ver por allí tridáctilas, enana y cana, suceso que es digno de tenerse en cuenta.
Y todo ello en no más de 2 kilómetros cuadrados.
Quizá fueran las inundaciones por desbordamiento del Tajo lo que revitalizó la riqueza piscícola.
Pajarear en Soto del Lugar.
A una hora de Madrid y dentro del término municipal de Aranjuez, Soto del Lugar es un camino en forma de T con una laguna dividida por la columna de esa letra. Pegado al rio Tajo y limitado, al otro lado, por una obra hidráulica con el explícito nombre de “Canal de las Aves” y en el que se ve algún viejo nido de dáurica. Rodeado de campos de cultivo, no muy lejos y elevado, se ve Añover del Tajo, sitio perfecto para que el aficionado y la aficionada se muestren con los prismáticos colgados del cuello después del paseo.
El camino, que lo es porque es de tierra compactada, es transitado por camiones de gran porte, camionetas y coches. Nada alarmante ni frecuente, quizá 20 vehículos a lo largo de la mañana, que, lejos de ser un inconveniente, favorecen que nuestra presencia no alerte en exceso a los bichos. Por otra parte, este camino es perfecto para nuestros intereses. Está elevado, quizá sean dos metros, respecto a la lámina de agua, ofreciendo unas vistas perfectas desde prácticamente cualquier punto de la T. No hay árboles que limiten la visión y donde los hay se encuentran las pequeñas joyas, como los pájaros moscón y todos los pajarillos que pueden estar ligados a un humedal.
Las cañas bordean el humedal, principalmente en el lado oeste, y se tiene muy buena vista sobre ellas, especialmente durante las primeras horas de la mañana. Ese es el momento que ofrece las mejores luces para la observación, aunque según avanza el día puedes desplazarte a la parte horizontal de la T y trabajar los extremos oriental y occidental de Soto del Lugar. Aunque la distancia de observación desde allí no será tan pequeña como desde el carril que corta la laguna, son puntos muy interesantes de observación.
Los capitalinos, que echábamos tanto en falta un lugar amable donde satisfacer nuestras necesidades “pajarísticas” más elevadas desde la absurda e incoherente destrucción de Soto Gutiérrez, quizá tengamos aquí nuestro nuevo parque de atracciones. Hasta que ese lugar de peregrinación para los observadores vuelva a brillar, gracias al trabajo de restauración ambiental de la Fundación Global Nature, tenemos un buen sitio en el que disfrutar y del que cuidar.
Las citas de acuaticas incluyen especies como cercetas caretonas o anades rabudos.
La Gran T es un buen sitio para ver limícolas muy variadas.
El clásico blanco y negro, en Madrid, no es muy frecuente.
Soto del Lugar ofrece buenas posibilidades para los fotógrafos.
Con el inmenso movimiento primaveral en Soto es normal ver algunas subespecies muy interesantes.
Si el paseo por la pequeña laguna se te queda corto alargalo por la senda paralela al río.
Al inscribirte en la newsletter de El Vuelo Del Grajo, aceptas recibir comunicaciones electrónicas de El Vuelo Del Grajo que en ocasiones podrán contener publicidad o contenido patrocinado.